¿CUÁNDO LO HAGO? ¡LA RESPUESTA ES AHORA!

Cuando nos trazamos un objetivo es importante definir qué pasos debemos dar para llegar a él, pero lo más importante es ¡darlos a tiempo y no posponerlos! La diferencia entre las personas exitosas y las que no lograron sus metas es que unos cumplen sus sueños y otros se quedan  simplemente soñándolos. Aquí tres consejos que puedes aplicar para llevar adelante lo que te has propuesto.
Si dices que vas a hacerlo, ¡hazlo! Las buenas intenciones no bastan para alcanzar el éxito. Los ganadores son aquellos que no solo dijeron que harían algo, sino que lo llevaron a la práctica.
Deja de lado las excusas. El “mañana lo hago” es un pensamiento que nos viene a la mente cuando tenemos algo por hacer. Solo necesitamos estar constantemente motivados y organizar nuestro tiempo.
Cada paso que des te lleva al siguiente: disfrútalo. Cada vez que avanzamos estamos más cerca de la meta, así que disfrutemos cada pequeño paso. Será una buena manera de recompensarnos por cada logro obtenido.

No pienses en que es difícil hacerlo, piensa en cuánto disfrutarás al lograrlo.
Fuente : Expertas Yanbal






CÓMO ASUMIR RIESGOS PARA LOGRAR LO QUE QUIERES

El auténtico emprendedor está preparado para vencer muchas barreras en su camino al éxito. Lo sabe desde que empieza. Pero eso no lo desmotiva. Esa es su naturaleza. Aquí te damos 3 consejos para afrontar esos pequeños obstáculos que pueden surgir y cómo asumir los riesgos que implican salir de tu zona de comodidad para hacer realidad eso que tanto quieres conseguir.
  1. Identifica los posibles obstáculos que puedes encontrar y planea cómo vencerlos. Pregúntate primero: ¿Qué puede impedir que alcance mi meta? Pueden ser problemas como la falta de tiempo hasta el propio miedo o inseguridad de lograr lo que quieres. Una vez que sepas cuáles son, concéntrate en vencerlos.
  2. Identifica también los riesgos que implica tu meta y evalúalos. Pregúntate: ¿Qué pasa si hago esto? Reflexiona cuánto puedes perder y cuánto puedes ganar. Eso te ayudará a decidir si vale la pena asumir un riesgo o no.
  3. Reúne toda la información que puedas sobre el tema. Si conoces todo lo que puede impactar en tu decisión, reducirás los riesgos y aumentarás las posibilidades de éxito. Por ejemplo, si estás pensando en tener un negocio propio, infórmate sobre todos los pasos necesarios, el tiempo que requiere, cuánto puedes ganar, qué cosas positivas traerá a tu vida, etc. Mientras más información tengas, y más enterada estés, tomarás una mejor decisión.
Vence cualquier temor. Los más grandes emprendedores se caracterizan por no tenerle miedo a los riesgos o lo que dirán los demás.